Definiciones de los criterios del 
Green Impact Index

     

  • Acidificación del aire: 

La acidificación del aire está causada principalmente por la contaminación por dióxido de azufre (SO2) procedente de la quema de combustibles fósiles (petróleo, gas, carbón) en la industria, el transporte, la producción energética, etc., así como por los óxidos de nitrógeno (NOx) que se forman durante la combustión. Estos compuestos caen de nuevo a la tierra en forma de lluvia y contribuyen a generar lo que se conoce como lluvia ácida. Cuando llegan al suelo y a las masas de agua, provocan daños importantes en la flora y la fauna, debido a que alteran el equilibrio natural de los ecosistemas.

 

  • Biodiversidad: 

La biodiversidad es la diversidad de especies vivas (tanto animales como vegetales) presentes en un entorno, así como todas las interacciones que existen tanto dentro de un entorno como entre las especies que viven en él y, por último, todas las relaciones e interacciones que se dan entre las especies y sus entornos. Un producto con una concepción ecosocial otorga una gran importancia al hecho de que este conserve y respete al máximo la biodiversidad en todas las etapas de su ciclo de vida.

 

  • Centro de producción con certificado ISO 14001: 

Un centro de producción que ha obtenido la certificación ISO 14001 cumple una serie de requisitos de gestión medioambiental. Esta norma proporciona un marco para controlar los impactos medioambientales de los procesos de producción y se basa en el principio de mejora continua del comportamiento medioambiental. Tenemos la certificación ISO 14001 por la gestión medioambiental de nuestras instalaciones de extracción de ingredientes activos de origen vegetal de la planta de Gaillac y de nuestros dos centros de fabricación de productos dermocosméticos de Soual y Avène.

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  • Comercio justo: 

Un producto de comercio justo garantiza que los productores reciben un precio justo por su producción y asegura la transparencia y el respeto de las personas y el medio ambiente en cada eslabón de la cadena de suministro. Gracias a unas cadenas de suministro más cortas, los productores consiguen unos mayores ingresos y tienen la oportunidad de jugar un papel relevante en su propio modelo de desarrollo. Diversas organizaciones internacionales, como Fair Trade y ECOCERT, proponen unos estándares reconocidos que permiten controlar el uso de la denominación Comercio Justo.

 

  • Concepción ecosocial: 

La incorporación de las cuestiones medioambientales y sociales en cada etapa del ciclo de vida de un producto (técnicas de cultivo y de extracción de las plantas, origen y transporte de las materias primas, materiales del envase, fabricación industrial, certificaciones biológicas, comercio justo, Origine France Garantie [fabricado en Francia], compromisos en favor de la biodiversidad, etc.), para obtener un diseño que sea lo más respetuoso posible con las personas, el medio ambiente y el bien común.

 

  • Consumo de agua: 

El consumo de agua de un producto corresponde a la cantidad de agua utilizada a lo largo de todo su ciclo de vida: cultivo y extracción de las materias primas, fabricación industrial, fase de uso del producto y tratamiento del residuo cuando el producto llega al final de su vida útil. Como no podemos controlar la cantidad de agua que usted consume, hemos decidido no incluir la fase de uso en la evaluación del ciclo de vida de nuestros productos, para concentrar nuestros esfuerzos en aquellas áreas que sí que controlamos.

 

  • Contenido en materiales reciclados: 

El contenido en materiales reciclados indica la cantidad de materias primas procedentes del reciclaje que se han utilizado para fabricar el envase. Un bote de champú de plástico puede contener hasta un 100% de plástico reciclado procedente de la separación doméstica de residuos ( contenedor de residuos amarillo), lo que permite recuperar y reutilizar los residuos de envases. Con este círculo virtuoso se reduce la extracción de recursos necesarios para fabricar un nuevo producto.

 

  • Contribución al efecto invernadero: 

La contribución al efecto invernadero, también conocida como «huella de carbono», se refiere a la cantidad de gases de efecto invernadero (GEI), medida en CO2 equivalente, emitida durante todo el ciclo de vida del producto. Hablamos de CO2 equivalente porque no todos los gases de efecto invernadero tienen el mismo potencial de calentamiento global, por lo que esta es una manera de cuantificar todas estas emisiones utilizando una sola unidad de medida: el CO2-eq. Las emisiones de gases de efecto invernadero contribuyen al calentamiento global y al cambio climático: por lo tanto es fundamental reducirlas. Por ejemplo, en los productos dermocosméticos, consideramos que un buen resultado de emisiones de CO2 relacionadas con el envase de un producto se sitúa entre 0 y 100 g de CO2 equivalente por litro de producto.

 

  • Cosmética estéril: 

Para las personas con la piel hipersensible o intolerante que quieren evitar completamente los conservantes, el grupo Pierre Fabre ha inventado la Cosmética Estéril, una tecnología única en el mundo. Estas fórmulas tienen un proceso de fabricación que permite evitar por completo el uso de conservantes, gracias a un sistema de cierre exclusivo y perfectamente hermético.

 

  • Eutrofización del agua: 

La eutrofización se produce cuando hay una acumulación de nutrientes, como materia orgánica, nitrógeno y fósforo, en un entorno acuático. En hábitats acuáticos, esto provoca una proliferación de las algas, que se alimentan con estos nutrientes. El resultado final es una reducción de la cantidad de oxígeno y un desequilibrio del ecosistema, que en casos extremos puede llevar a su «asfixia» completa.

 

  • Extracción de ingredientes activos con un modelo de economía circular: 

Para la extracción de nuestros ingredientes activos de origen vegetal, optamos, siempre que es posible, por un enfoque de economía circular con recuperación de coproductos* procedentes de las plantas para producir nuestros propios extractos o con recuperación de nuestros propios coproductos para otros usos, lo que nos permite minimizar al máximo el despilfarro de recursos. Por ejemplo, la fabricación de un activo concreto puede generar coproductos que pueden usarse a su vez como ingredientes cosméticos o para la producción de biocombustibles, lo que se inscribe en un enfoque de economía circular.  
*Los coproductos son los materiales que se crean durante el proceso de fabricación del producto principal.

 

  • Extracción de ingredientes activos sin disolventes químicos: 

Gracias a los avances de la química verde, ahora podemos extraer de las plantas los ingredientes activos que necesitamos para fabricar un producto utilizando disolventes verdes, como el agua, y disolventes de origen renovable, como el etanol obtenido de la remolacha. Existen incluso algunos procesos innovadores que hacen que no sea necesario utilizar agua o disolventes, como la tecnología «Green Native Expression» patentada por Pierre Fabre.

                                                                     

  • Fórmula biodegradable:

Una fórmula es biodegradable si los organismos biológicos (bacterias, hongos, algas, etc.) pueden descomponerla en un entorno favorable (en unas condiciones adecuadas de temperatura, humedad, luminosidad, oxígeno, etc.). Se dice que una fórmula es «biodegradable» si estos microorganismos pueden degradar sus componentes orgánicos en más de un 60% en 28 días. 
En el caso de los productos dermocosméticos, estudiamos esta biodegradabilidad en las condiciones específicas de una planta depuradora de aguas, ya que es aquí donde acaban la mayoría de sus residuos.

 

  • Naturalidad:

Al impulsar la naturalidad de nuestras fórmulas pretendemos sustituir las materias de origen petroquímico, es decir, derivadas de combustibles fósiles, por equivalentes naturales y renovables, garantizando que sus condiciones de cultivo o de recolección respetan la biodiversidad. Para evaluar la naturalidad de un ingrediente, identificamos el recurso y su origen y luego analizamos todas las fases de su producción. También utilizamos un método de cálculo de la naturalidad de las materias primas basado en la norma ISO 16128, que es un referente internacionalmente reconocido. 

 

  • Número de ingredientes: 

Los ingredientes representan, de media, el 30% de los impactos medioambientales de un producto dermocosmético. Generalmente se considera que un producto con una concepción ecosocial debe contener un máximo de 15 ingredientes, con el objetivo de mantener solo los que son absolutamente necesarios para garantizar la eficacia, la estabilidad, la tolerabilidad y el atractivo sensorial del producto. La reducción del número de ingredientes exige trabajar la fórmula, las condiciones de fabricación y el envase, para garantizar la calidad y la seguridad del producto.

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  • Origen geográfico de las materias:

El origen geográfico de las materias designa la procedencia de los ingredientes utilizados en una fórmula y permite calcular el impacto medioambiental del transporte desde su lugar de origen hasta el centro de producción. Cuanto más cerca esté el origen geográfico de las materias del centro de producción, menor será el impacto medioambiental de la fase de transporte.

 

  • Plantas de cultivo biológico: 

Una planta procedente de la agricultura biológica no se ha tratado con ningún producto fitosanitario. Sus métodos de cultivo respetan la biodiversidad, el ritmo de renovación de las especies y los ecosistemas locales. Una planta cultivada sin el uso de productos fitosanitarios no se ha sometido a ningún tratamiento químico. Un producto con una concepción ecosocial utiliza, en la medida de lo posible, ingredientes de origen natural que cumplen uno o varios de estos principios.​​​​​​​

 

  • Producto biológico certificado (Cosmos, etiqueta AB, etc.): 

Un producto que ha recibido una certificación «biológica» cumple una serie de requisitos precisos (método de cultivo, cantidad de ingredientes procedentes de la agricultura biológica, etc.) establecidos por los organismos certificadores que otorgan el etiquetado biológico (Cosmebio, AB, Nature et Progrès, etc.). Todos los años un organismo independiente evalúa el respeto de dichos requisitos.

 

  • Producto certificado «Origine France Garantie»: 

Origine France Garantie, u OFG, es una marca comercial, creada en mayo de 2011, que se otorga a los productos que están fabricados en Francia. Garantiza que el producto adquiere su forma distintiva en Francia y que del 50% al 100% de su precio de coste unitario procede de operaciones realizadas en Francia. 

 

  • Producto de comercio justo: 

Un producto de comercio justo garantiza que los productores reciben un precio justo por su producción y asegura la transparencia y el respeto de las personas y el medio ambiente en cada eslabón de la cadena de suministro. Gracias a unas cadenas de suministro más cortas, los productores consiguen unos mayores ingresos y tienen la oportunidad de jugar un papel relevante en su propio modelo de desarrollo. Diversas organizaciones internacionales, como Fair Trade y Oxfam, proponen unos estándares reconocidos que permiten controlar el uso de la denominación Comercio Justo.

 

  • Producto registrado en la Vegan Society: 

El logotipo de la Vegan Society permite que los usuarios identifiquen los productos en los que no interviene ningún animal en ninguna etapa del ciclo del vida del producto. La fabricación y/o el desarrollo del producto no conlleva el uso de ningún producto o derivado de origen animal ni la realización de pruebas con animales. Para la Vegan Society, un «animal» es cualquier vertebrado (excepto los humanos) y cualquier organismo invertebrado multicelular.

 

  • Relación peso/volumen: 

La relación entre el peso y el volumen permite medir la cantidad de materiales de envasado necesaria para contener 1 litro de producto. Cuanto menor sea la cantidad de envase utilizado, mejor será el impacto medioambiental. En general, los envases de gran capacidad tienen una mejor relación peso/volumen y, por lo tanto, son más ecológicos.

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  • Tasa de reciclabilidad: 

La tasa de reciclabilidad del envase de un producto indica el porcentaje de materiales que podrán reciclarse o reutilizarse al final de su vida útil. Para que un material pueda considerarse como «reciclable», se debe poder separar del flujo de residuos, para ser enviado a unas instalaciones específicas para su procesamiento y poder reutilizarse en forma de materia prima (metanización, compost, recuperación de materiales) o de producto. El nivel de reciclabilidad de un material depende en primer lugar de los usuarios, que tienen que separar sus residuos para el reciclaje, y luego de la existencia de un procedimiento de recogida y tratamiento de los residuos cuando el producto llega al final de su vida útil.

 

Referencias:

https://www.iso.org/iso-14001-environmental-management.html

https://ecovadis.com/es/

https://www.ecocert.com/es/home

https://www.cosmebio.org/en/